
Después de 8 meses de abandono del blog, por el cual os pido perdón, quiero empezar a retomar mi afición por la cocina y por compartir con todos vosotros mi amor por los ingredientes. He querido que la primera receta fuera algo muy sencillo de preparar, para volver a cogerle el gusto a la comida. Lo que ha provocado este parón no ha sido nada concreto ni siquiera malo, pero sí que han sido varias cosas importantes en la familia, una pequeña revolución en mi vida que estos últimos meses no me permitía centrarme en la cocina.
En enero me quedé embarazada, y enseguida me empezaron las angustias y ascos por todo lo comestible. Cuando empezaba a estar algo recuperada, diagnosticaron a mi marido que era celíaco, y me ha tocado estos meses acostumbrarme a nuevos ingredientes y sobretodo aprender mucho para no contaminar nada de lo que tenía que comer él. Con el embarazo llegó pronto el lumbago, que me ha obligado a cogerme la baja del trabajo demasiado pronto, y a pesar de tener mucho tiempo libre, también tenía bastante dolor y no podía concentrarme, y mucho menos dedicarle tiempo a los fogones o sentarme a escribir el blog. Ahora estoy un poco más relajada, y aunque los ocho meses de embarazo que llevo cada vez me acercan más a nuestro bebé, estoy más acostumbrada al dolor y a ratitos voy organizando de nuevo mi vida.
Después de todo este rollo, vamos con lo interesante: la receta! Soy una enamorada de las tapas en los bares, y el magro con tomate es para mí, junto con la ensaladilla y las croquetas, la tapa estrella. Nunca me había animado antes a prepararlo en casa, porque tenía la idea equivocada de que sería difícil igualar el sabor de los bares donde lo pido, pero está claro que estaba equivocada. Con esta receta tan fácil prepararla os aficionaréis a las tapas como yo.
[purerecipe]
[puregallery]






tiene muy buena pinta¡¡¡.
besos crisylaura